Los dos concellos se unen a la entidad de Chenlo y diversos colectivos para impedir un permiso de investigación que pretende buscar “tierras raras” para hacer microprocesadores

GABINO PORTO El plazo de alegaciones concluyó la semana pasada y Porriño y Mos, junto a la entidad local de Chenlo, se oponen a que se busquen minerales raros en la sierra de O Galiñeiro.

Una empresa pretende realizar un total de doce perforaciones para buscar “tierras raras”, denominación genérica detrás de la que se ocultan nombres de minerales que tras ser procesados sirven para construir microprocesadores de información y otros componentes que se encuentran en todos los ordenadores, teléfonos móviles, televisores y cada vez en más electrodomésticos.

Junto con el escando e itrio, en las tierras raras se engloban el lantano, cerio, praseodimio, neodimio, prometio, samario, europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, erbio, tulio, iterbio y lutecio, muchos de los cuales están presentes en determinadas zonas de Galicia sobre las que pesan millones de años sin cambios.

Localizar esos minerales es esencial en estos momentos, pues contribuyen una fuente de riqueza similar a lo que siglos pasados fue el oro. De ahí que distintas multinacionales están rastreando zonas posibles de “tierras raras” para realizar investigaciones en las que invierten numerosos fondos, para después, realizar las explotaciones si se dan las circunstancias, esto es que la cantidad del mineral encontrado y el que se cree pueda existir sea suficiente para poder financiar obras, maquinaria y personal.

Porriño, Mos y la entidad local de Chenlo, alegaron contra el permiso de investigación que algunos casos choca con los usos previstos para las zonas susceptibles de explotación, como el plan de usos del monte en Chenlo que solamente permite explotaciones forestales o agrícolas. También colectivos vecinales como la plataforma de defensa de O Galiñeiro realizaron alegaciones porque entienden que debe preservarse este espacio natural singular del sur de Galicia, y que no esta justificada la investigación inicial como la explotación posterior.

El permiso solicitado parte de un consulting de Badajoz, que ya realizó otras solicitudes para el norte de Ourense la Sierra de O Suido, con una propuesta de inversión de unos 300.000 euros. El encargo proviene de una multinacional surafricana.

En este proyecto se vería afectada, en el Concello de Mos, la zona de Herville, en la parroquia de Cela; y en el Concello de Porriño afectaría a la parroquia de Chenlo, al lugar de la Abelenda en Pontellas, al lugar de Costeira en Mosende y al lugar de Casal de Vello en Torneiros.

Las alegaciones no significan que el permiso pueda seguir adelante y de hecho la Xunta se muestra imparcial. En este sentido, la plataforma “Salvemos o Galiñeiro” criticó “las incongruentes manifestaciones del jefe de servicio provincial de la Consellería de Industria en Pontevedra en una reunión que tuvo con los vecinos de Erville (Mos) donde manifestó ser imparcial ante estos proyectos”.

“Dijo que todos nos tenemos que someter a lo que dictamine la ley, y que es un tema industriale y no político ¿No sabe acaso este Delegado Provincial que no es la ley quien dictamina estas cuestiones si no que van a ser decididas por los políticos que nos gobiernan, y que aunque sean actividades industriales no están al margen de las decisión de los mismos políticos?”, señalan.

Según esta plataforma en el caso de las tierras raras, la posible explotación haría desaparecer físicamente zonas habitadas de este barrio de Cela al ser llevadas por la mina a cielo abierto.

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